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10/7/09

Sexto Post del Teatrillo - Escena VI y VII (final)

Escena VI


En casa de Nilo y Toni, aparecen éstos y Ubaldo.

Nilo:

Venga rápido, Señor Portero. ¡Imagínese que le ha pasado algo a mi chico!

Ubal.:

Cuentista, eso es lo que eres, un cuentista. Y en el peor momento que podías pillar.

Toni:

(Saliendo del baño) Hola Ubaldo. Mire...

Ubal.:

¡¿Pero tú no estabas enterrado bajo una montaña de escombros?!

Toni:

He conseguido salir a duras penas. Pero tiene que ayudarnos a limpiarlo todo. Pase...

Ubal.:

A ver... (Pasando al baño). ¡Pero si no hay nada!

Nilo:

¡Ahora, Toni!

Toni:

(Cerrando el pestillo por fuera) ¡Sí! Ahí ya no nos molestarás viejo gruñón. (Se marcha con Nilo)

Ubal.:

¿Eh, qué pasa aquí? ¿Qué hacéis? ¡No, no me encerréis aquí! ¡Sacadme de aquí ahora mismo! ¡No sabéis con quién os estáis metiendo! (Empieza a golpear la puerta)






Escena VII


Aparecen TODOS. Escena Final, tiene lugar en las escaleras.

Avel:

Vecinos y vecinas. Nos encontramos aquí reunidos porque tengo grandes e importantes cosas que anunciaros. Después de este día, nuestra comunidad de vecinos no volverá a ser la misma. (Aplausos) Le cedo la palabra a Covadonga.

Cova:

Prefiero Cova. Bueno, para quien todavía no se haya enterado: Hemos decidido hacer algo para salir de esta situación de derrumbe general. Llamamos a Avel, que tuvo el detalle de venir a echar un vistazo.

Avel:

Tengo que pediros a todos disculpas por dejaros en manos de Ubaldo sin preocuparme de nada. Pero ahora eso va a cambiar. (Más aplausos). Lo primero que he decidido es quitar a Ubaldo del cargo de portero, a cambio... Pero esperad, que no le veo...

Nilo:

Ups, le habíamos olvidado... Jejeje, ahora vuelvo. (Se va)

Vuelven Nilo y Ubaldo.

Ubal.:

(En bajo) ¡Cabrones!

Avel:

Ya podemos seguir. Como estaba diciendo, Ubaldo, tendrás que renunciar a tu cargo de portero. Te concedo una prejubilación, que están de moda. No es lo mismo que el salario que recibías antes, pero a cambio te haré un favor, por todos los años que has trabajado, mal que bien, para mí. Utilizaré mis contactos para que puedas saltarte la lista de espera para tu operación de hígado. ¡Espero que así se te suba menos la bilis!

Lola:

Venga papá, di algo.

Ubal.:

Bueno, tengo que reconocer que es generoso. Gracias.

Avel:

Bien. Y ahora pasamos a presentar a un candidato para sucederle, el nuevo vecino Toni. Espero vuestra opinión...

Todos:

¡¡¡Toni!!!

Toni:

Gracias, gracias. Os agradezco vuestra confianza, e intentaré ser vuestro portero lo mejor que pueda. Primero me ocuparé de arreglar los pisos que están en peores condiciones y la escalera. Después querría proponer el saneamiento de los muros y del tejado... (Es interrumpido por una ovación general)

Nilo:

¡Qué oratoria! Me has convencido plenamente. (Se dan un beso)

Cova y Lola:

¡Enhorabuena Toni!

Ubal.:

(Se acerca con la cabeza gacha) En fin, enhorabuena. Serás un mejor portero que yo.

Toni:

Eso todavía está por ver. De todas formas, te pediré consejo.

Ubal.:

No hace falta... Bueno... ¿En serio? ¡Gracias!

Toni:

Nada, nada. Espero que con tu operación vaya todo bien. Si hubiéramos sabido que estabas mal, no te hubiéramos encerrado en el baño.

Ubal.:

No pasa nada, en el fondo lo entiendo. Por cierto, me gusta mucho esa colonia que tenéis en el baño, la del frasco azul. ¿Cómo se llama?

Fin

8/7/09

Quinto Post del Teatrillo - Escena IV y V



Escena IV


Aparecen Lola y Cova, tocan a la puerta de Reme, que les abre.

Lola:

Hola Reme, ¿qué tal estás?

Reme:

Hola chicas. Oh, ¿no ha venido con vosotros mi mulato?

Cova:

Jajaja, no, lo siento, Reme. Ha ido a visitar a su abuela en Cuba, que cumple cien años. Pero en diez días vuelve.

Lola:

Porque le necesitamos para nuestra causa… Te lo voy a explicar todo: Es que ya estamos hartos de Ubaldo, que es un auténtico tirano. Se nos cae la casa encima y no hace nada. Por eso hemos decidido tomar medidas. Ayer llamamos a Avel y quedamos en que vendría el mismo día que Nilo. Mientras él arma algún tipo de escándalo para distraer a Ubaldo, nosotros guiaremos a Avel por el edificio, se dará cuenta de la ruina. Después le presentaremos a Toni, que va a ser nuestro candidato a portero. ¿Te parece bien?

Reme:

Bueno, bueno, ya era hora de que se hiciera algo. Con perdón cariño, pero tu padre es uno de los pocos hombres a los que nunca invitaría a un café. Pero, ¿qué tiene que ver conmigo?

Cova:

A eso vamos. Dos favores te queríamos pedir. Uno: que nos dejes enseñarle a Avel tu piso, para que vea lo que estamos aguantando, y dos: que nos cuentes algunas anécdotas desagradables que hayan ocurrido aquí. Haremos un informe y se lo daremos al jefe.

Reme:

Uy, por mí perfecto. Con lo que me gusta a mí contar cosas, y con la de cosas que han pasado aquí... ¿Entráis y os lo cuento con un café y unas pastas que he traído del pueblo? Malísimas para mi tipo, claro, pero irresistibles.

Cova y Lola:

¡Genial! (Entran)


Escena V


Aparecen Avelino, Lola y Cova.

Lola:

Bienvenido Avel. Te agradecemos mucho que te hayas tomado la molestia de venir.

Avel:

Como veo, iba haciendo falta. Parece que he descuidado esto demasiado.

Lola:

Bueno, si te parece subimos y te enseño un poco más de los pisos. Cuidado, no te apoyes en la barandilla, que se cae.

Avel:

Ehm, vale, vale.

Se abre la puerta cerca de la cual están pasando y sale Ubaldo.

Ubal.:

¿Lola? ¿Con quién estás?

Avel:

Hola Ubaldo, encantado de volver a verte.

Ubal.:

A... A... Avel... Jejeje, ¡qué sorpresa más agradable! Pero no te quedes en la puerta, pasa, pasa, que tomamos un café y te cuento que tal todo por aquí.

Avel:

No, tranquilo, si no me voy a quedar en la puerta. Tu hija me va a enseñar un poco cómo está la casa, algo que tú nunca has hecho, y después si quieres hablamos.

Ubal.:

(Refunfuñando en bajo) ¡Maldita Lola! (A Avelino) Pero bueno, con el tiempo que llevamos sin vernos, y me dices eso. Además, tengo muy buenas noticias: escucha...

De repente aparece Nilo, que sube corriendo las escaleras)

Nilo:

¡Socorro! ¡¡Socorro!! Que alguien me ayude, por favor. Se nos ha caído el baño del vecino encima, y le ha dado a Toni. Oh, dios mío, que alguien me ayude.

Ubal.:

(Para sí mismo) Mierda, justo ahora tiene que pasar esto. Tengo que ocultarlo. (Gritando) Ya voy Nilo, baja que ahora te sigo. Si al final seguro que no es nada. Avel, ponte cómodo, estás en tu casa. (Baja corriendo detrás de Nilo).

Reme:

(Asomándose) ¿Pero qué pasa aquí? Ay dios, voy a ver si puedo ayudar. (Mirando a Lola). Espero que no le haya pasado nada a nuestro futuro... Jejeje, ya sabes. Me voy a armar un poco más de follón. (Baja también)

Cova:

Venga Avel, aprovechemos la distracción.

Avel:

Jo, creo que os voy a contratar de organizadoras, qué talento.



7/7/09

Cuarto Post del Teatrillo - Escena III

Escena III


Lola, Cova, Nilo y Toni están comiendo alrededor de una mesa.

Nilo:

Chicas, os habéis ganado un bono de peluquería.

Lola:

Ya no sé lo que prefiero, si un bono de peluquería o un bono para comer aquí. ¿No puedo venir mañana también?

Toni:

Por supuesto. Si nosotros encontramos otro nido de cucarachas, también os llamaremos. Sois las mejores exterminadoras de todo Madrid.

Cova:

Aunque tú, Lola, menuda gracia. ¡Lo único que has hecho es traernos coca colas!

Lola:

El apoyo logístico también es importante. Además es por mis uñas. Están recién pintadas, hubiera sido un desastre.

Nilo:

Claro Cova, comprende a la pobre mujer.

Cova:

¡No la defendáis encima!

Lola:

Mejor sed simpáticos conmigo porque se me acaba de ocurrir una idea genial.

Cova:

¿Cuál?

Lola:

¡Para derrotar al portero!

Nilo:

Pero Lola, si es tu padre.

Lola:

¿Qué más da? Tampoco es cuestión de matarle. Con tal de que ya no sea el portero vale. Lleva más de diez años tiranizando a los inquilinos de este edificio, incluso a mí. Si pierde el trono, igual se le bajan un poco los humos y todos contentos. Claro que hay que buscar a un sustituto que no sea peor que él…

Cova:

Tiene que ser alguien del edificio, para que le conozcamos bien.

Lola:

Tenemos a Luismi, que vive encima de nosotros…

Cova:

Descartado. Es un maldito maltratador de animales que pega a su gato.

Lola:

Vale. Después está Reme, la del quinto, jajaja…

Cova:

Pfff… ¡Descartada!

Nilo:

¿Por qué? Una portera que se llama Remedios puede ser útil, ¿no?

Lola:

No la conoces, sino no dirías eso. El único remedio que pondría es convertir vuestra futura peluquería en un salón de café para viejas cotillas. Al final se enteraría de lo mío con Ramón, el mecánico, se lo contaría a mi padre y éste me armaría un pollo monumental.

Cova:

Es verdad. Y a los chicos os obligaría a prestarle favores sexuales. Es una ligona impresionante.

Toni:

Vale, vale, nos habéis convencido.


Se oye tocar a la puerta, fuera está Reme.

Lola:

¿Cuánto nos apostamos a que es ella en persona? Sabiendo cómo es, seguro que no podía esperar a conoceros.

Nilo:

(Yendo hacia la puerta y abriendo) Entonces espero salir vivo de ésta…

Reme:

Hola mulato, buenas tardes.

Nilo:

Bue…

Reme:

¿No me vas a dejar entrar? Tranquilo, que no muerdo a chicos tan guapos como tú, ya me gustaría.

Nilo:

Pasa, pasa.

Reme:

Me llamo María de los Remedios, pero tú me puedes llamar Reme, encanto.

Nilo:

Yo soy Nilo. ¿Necesitas algo?

Reme:

Pero bueno, yo no necesito un motivo para visitar a mi nuevo vecino. Pero lo tengo, lo tengo. Es que justo esta tarde, que tenía un antojo de leche, me he dado cuenta que se me había acabado. Así que he pensado que igual tú tenías un poco…

Nilo:

Ehm, sí, claro. Ahora te la traigo.

Reme:

¡Qué cielo eres! Espera, que te acompaño. ¿Estás seguro de que tienes suficiente? No te quiero quitar nada…

Nilo:

No, tranquila, tenemos de sobra. Toma.

Reme:

Muchísimas gracias. Si necesitas algo, lo que sea, me llamas. O si prefieres puedes subir directamente, no importa. ¡Para eso están los vecinos!

Nilo:

I… Igualmente.

Nilo cierra la puerta y los demás explotan en risas.

Cova:

¿Habéis visto eso? Casi se lo come.

Toni:

Vaya, tengo concurrencia aquí.

Nilo:

Dejad de reíros, ¡casi me da algo cuando me empezó a llamar mulato!

Lola:

Jajaja. Pues a mí me gustó más lo de “encanto”.

Nilo:

En serio, vamos a centrarnos.

Lola:

De acuerdo, de acuerdo. ¿Por dónde íbamos?

Cova:

Por Reme… Habíamos quedado en que está descartada.

Lola:

Jijiji, vale, gracias. Sólo queda la familia Wang, pero todavía no saben bien español, acaban de llegar.

Toni:

¡Qué narices! Pues que sea alguno de nosotros, al fin y al cabo vivimos también aquí.

Lola:

Conmigo no contéis. ¿Os imagináis la situación?: “Hola papá, dame las llaves que a partir de hoy YO soy la portera.” No gracias.

Nilo:

¡Pues que sea Cova!

Lola:

¿Qué? Ni en broma, Nilo. No me dejaría matar a las arañas asquerosas y tendría que saludar a sus plantitas cada vez que vuelvo a casa.

Cova:

Además, prohibiría el rosa fucsia, al menos en las uñas. En serio, últimamente estoy muy ocupada: Estoy intentando poner en marcha una asociación de estudiantes en la universidad, los exámenes…

Lola:

¿Y alguno de vosotros? Nilo no, que yo quiero mi peluquero, ¿pero tú, Toni?

Toni:

De momento estoy disponible.

Lola:

Pues ya está, no nos compliquemos la vida. Además, con la cara que tienes de no haber roto un plato en tu vida…

Nilo:

Ay Lola, si tú supieras…

Toni:

Dejemos eso. ¿Cuál es entonces el plan?

Lola:






Bueno, es tan simple que ni siquiera puede llamarse “plan”. Se trata de llamar a Avelino, el dueño de la casa, para que eche un vistazo a la ruina general. Es simpático, y enseguida se dará cuenta de que hay que cambiar algo. Antes, nosotros podríamos preguntar a los vecinos y hacer una especie de informe sobre todos los derrumbes y desastres que ha habido en los últimos años para dárselo. Y como toque final, le presentamos a Toni, un chico majo, responsable y superguay de la muerte que se puede ocupar de todos los problemas.



5/7/09

Tercer Post del Teatrillo - Escena II

Escena II


Se ve a Ubaldo, sentado en un sillón, leyendo el periódico. Entra Lola.

Lola:

Jo papá, ¿otra vez en camiseta de tirantes? Ya te he dicho muchas veces que te pongas cachas si quieres llevar esas camisetas. Así das vergüenza.

Ubal.:

Tú también das vergüenza con eso puesto, pareces una fulana.

Lola:

Es lo que está de moda, papá. No tienes ni idea… De todas formas sólo quería decirte que podrías tratar un poco mejor a Cova. Al final me va a odiar…

Ubal.:

No me digas que te has vuelto tan hippie como ella. No sé que ves en ella, si lo único que hace es fumar, comer cosas con soja y llenarme el pasillo de plantas de aspecto sospechoso y de gatitos abandonados.

Lola:

Eres un desagradable y un intolerante. Quiero que dejes en paz a nuestros nuevos vecinos. Los vas a espantar en la primera semana…

Ubal.:

No me hables de ese… Nilo, o como se llame. Una peluquería quiere abrir. Dentro de nada, cuando salga de casa sólo me encontraré a cincuentonas o a pijas como tú que vienen a que les arreglen el pelo. A la menor ocasión, le echaré a la calle.

Lola:

De verdad, no te aguanto. Pero como te metas con Nilo, te las verás conmigo.


Se oye el timbre, en la puerta están Nilo y Toni.

Ubal.:

A ver, ¿acaso hoy se ha convocado la asamblea de vecinos aquí, o tengo cara de que me sobra el tiempo? No me digáis que vosotros también tenéis una mega gotera que no os deja dormir.

Nilo:

Pues…. No exactamente, pero algo parecido. Verá, es que…

Ubal.:

Un momento, un momento. (A Toni) ¿Y tú quién eres?

Toni:

Ah, sí, perdone. Yo soy Toni, el chico de Nilo. Voy a vivir también en el piso.

Ubal.:

Ah, ¿un amigo?

Nilo:

No, es mi chico.

Ubal.:

¿Cómo? ¿Vas a trabajar en su peluquería?

Toni:

Eso también, pero en realidad…

Lola:

(Asomándose por encima de su padre) En realidad quieren decir que son pareja, papá, que no pillas una. (A Nilo y Toni) Hola, yo soy Lola, encantada de conoceros. Pensaba visitaros esta tarde. Está genial que pongáis una peluquería aquí, voy a ser vuestra clienta habitual.

Nilo:

¡Siempre bienvenida! A lo que íbamos. Es que estábamos colocando la lavadora cuando de repente se nos ha caído la mitad del muro encima. Detrás había un nido de cucarachas realmente grande. Hemos pensado que habría que llamar a un exterminador, pero no sé si usted se suele encargar de estas cosas o…

Ubal.:

(En estado de shock) Así… Así que pa… pareja, ¿eh? Jejeje… Bu… bueno, haced lo que… lo que queráis. Yo me meto… tengo papeleo por hacer y esas… y esas cosas… (Entra en casa).

Lola:

Le habéis noqueado, chicos. Lo siento, mi padre es un estúpido.

Toni:

Nah, simplemente es de otra generación, todos tenemos nuestras particularidades. No es para tanto.

Lola:

Oh, qué simpáticos sois. Yo me llevo fatal con él. Oye, ¿qué os parece si recogemos a Cova y os ayudamos con esos bichos?

Nilo:

Buf, estaría genial. Cuantos más seamos, a menos asco tocamos cada uno. Y luego os invitamos a cenar, Toni es un cocinero excelente.

Toni:

Bah, eso lo dice para librarse de cocinar. Vamos a por Cova, seguro que le encantará la idea de pasar la tarde matando bichos.